Balance de un año de ecosistema de IA abierta
Al 28 de enero de 2026, el llamado momento DeepSeek queda un año atrás. En este periodo se ha visto hasta qué punto un solo modelo puede cambiar la competencia global, el paisaje del código abierto y la percepción de los proveedores chinos de inteligencia artificial.
Cuando un modelo abierto chino se vuelve visible
Cuando DeepSeek publicó el modelo R1 en enero del año anterior, muchas personas lo interpretaron como un punto de inflexión. Por primera vez, un modelo de código abierto desarrollado en China entró en los rankings globales más visibles y se convirtió en una referencia constante para nuevas publicaciones. Las reacciones en los mercados oscilaron entre una breve nerviosidad bursátil y la conciencia de que los equilibrios en el campo de la IA empezaban a moverse.
En plataformas como Hugging Face, R1 se convirtió rápidamente en uno de los modelos más utilizados. Al mismo tiempo se transformó en un símbolo de la cuestión de hasta dónde es posible ofrecer sistemas potentes con pesos abiertos sin depender exclusivamente de interfaces propietarias.
Tres barreras que R1 ha contribuido a rebajar
El papel especial de DeepSeek R1 se explica menos por valores individuales de benchmark que por la combinación de varios factores. En primer lugar, se redujo una barrera técnica. Al hacer públicos los procesos de razonamiento y los métodos de reajuste, numerosos equipos pudieron apoyarse en capacidades ya existentes en lugar de entrenar grandes modelos desde cero. Las funciones avanzadas de razonamiento se acercaron así más a la práctica diaria de desarrolladores.
A ello se añadió una dimensión jurídica y organizativa. La publicación bajo licencia MIT redujo la barrera de adopción, ya que el uso, la adaptación y la redistribución quedaron claramente definidos. Empresas que antes trabajaban con modelos cerrados pudieron integrar R1 directamente en soluciones ya implantadas.
Por último, R1 también tuvo un efecto a nivel psicológico. La pregunta guía pasó de la posibilidad básica a la calidad de la ejecución. Para la comunidad china de IA, el momento fue además una señal de que un ecosistema durante mucho tiempo subestimado podía atraer atención internacional.
Reorientación estratégica y crecimiento del ecosistema abierto
Al cabo de un año, se hace visible que el momento DeepSeek fue más que un anuncio aislado de producto. Muchas empresas chinas del ámbito de la IA han ajustado sus estrategias y consideran hoy el código abierto como un enfoque de competencia a largo plazo. La comparación de modelos individuales pierde peso frente a la cuestión de qué sistemas son sostenibles en su conjunto.
El número de organizaciones chinas que publican modelos y repositorios propios ha aumentado con claridad. Proveedores que casi no aparecían en plataformas como Hugging Face en 2024 lo hicieron en 2025 con decenas o incluso cientos de proyectos nuevos. Los grandes grupos tecnológicos marcaron la dirección, seguidos de start ups y empresas especializadas en sectores concretos.
Nuevos actores como Moonshot AI se dieron a conocer con modelos como Kimi K2 y crearon otros momentos con efecto similar. Las publicaciones llegaron en intervalos más cortos y se acercaron a un ritmo que recuerda más al desarrollo continuo de productos que a resultados de investigación puntuales.
Coordinación a través de condiciones compartidas
La formación de este ecosistema no se debió a acuerdos centrales ni a consorcios formales. Fueron más bien las condiciones técnicas, económicas y regulatorias compartidas las que actuaron como mecanismo de coordinación silencioso. Las empresas se enfrentaron a requisitos similares en términos de computación, datos y cumplimiento normativo, y optaron por arquitecturas de sistema comparables.
Esta base común llevó a una competencia sobre estructuras similares que, sin embargo, dejó espacio para la diversidad. Los modelos pudieron sustituirse, complementarse o inspirarse mutuamente sin que un único proveedor definiera por completo la dirección. El resultado es un entorno en el que las capacidades se difunden y evolucionan porque muchos actores trabajan sobre fundamentos compatibles.
Reacciones internacionales y nuevas iniciativas
Los desarrollos no pasaron desapercibidos fuera de China. En Estados Unidos creció la conciencia de que el liderazgo en el ámbito del código abierto es un factor competitivo por derecho propio. Proyectos como American Truly Open Model mencionan explícitamente a DeepSeek y la dinámica de los modelos chinos como motivo para impulsar iniciativas abiertas propias.
Al mismo tiempo se observa que muchas publicaciones occidentales de modelos con pesos abiertos se basan en modelos entrenados en China. Ejemplos como Cogito v2.1 muestran que incluso proveedores estadounidenses utilizan variantes ajustadas de modelos básicos chinos. Para start ups y equipos de investigación de todo el mundo, estos pesos representan un punto de partida lógico cuando los recursos propios son limitados.
En regiones como el sudeste asiático y África, DeepSeek ha encontrado una amplia aceptación. El soporte multilingüe, los bajos costes de uso y la disponibilidad de pesos abiertos facilitan que empresas locales construyan sistemas productivos. De este modo, los modelos chinos contribuyen a que servicios de IA lleguen antes a mercados fuera de los centros tradicionales.
Tensiones regulatorias especialmente en Europa
Paralelamente al avance técnico, las cuestiones regulatorias han ganado importancia. En la Unión Europea, el AI Act asigna parte de los riesgos de responsabilidad a los usuarios cuando los modelos proceden de terceros que no están vinculados a códigos europeos. Para las pequeñas y medianas empresas, esto genera incertidumbre a la hora de emplear modelos abiertos.
Este campo de tensión puede llevar a que proveedores europeos se decidan en contra de sistemas con pesos abiertos aunque sean convincentes desde el punto de vista técnico. En consecuencia, aumenta la dependencia de grandes plataformas propietarias fuera de Europa y se complica el desarrollo de un ecosistema propio.
Preguntas abiertas tras un año de DeepSeek
Pese a los avances visibles, siguen existiendo desafíos centrales. El impacto inicial del modelo R1 no pudo reproducirse por completo con lanzamientos posteriores. Algunos análisis señalan, entre otros factores, recursos de computación limitados y restricciones a la exportación de chips de alto rendimiento.
Al mismo tiempo, el debate sobre una supuesta carrera de la IA entre China y Estados Unidos recibe valoraciones diversas. Algunas voces destacan distancias aún existentes frente a proveedores líderes de Estados Unidos, mientras que otras hablan de una diferencia temporal ya reducida. Más allá de la interpretación concreta, resulta claro que la competencia no se decidirá únicamente a través de benchmarks individuales.
En el segundo año después del momento DeepSeek surgen por tanto nuevas cuestiones. Será decisivo con qué rapidez pueden iterar los modelos, cuán estables resultan los ecosistemas abiertos y hasta qué punto es posible vincular la innovación técnica con marcos de referencia fiables.
Perspectivas para la siguiente fase del ecosistema
Los próximos meses probablemente estarán marcados por nuevas publicaciones procedentes de China y de Estados Unidos que volverán a influir en las arquitecturas, las decisiones de hardware y las formas de organización. Al mismo tiempo se hará más visible qué estrategias resultan realmente sostenibles.
Donde el código abierto se entienda como un enfoque a largo plazo, pueden surgir ecosistemas que fomenten tanto la innovación como el acceso. El primer año tras DeepSeek sugiere que una combinación de pesos abiertos, infraestructura compartida y diversidad de actores puede convertirse en una base estable.

